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¿Se puede curar la Diabetes? ¿Es una Enfermedad Crónica?

Diversas interrogantes acerca de si se puede curar la diabetes aparecen con más frecuencia en los medios digitales. Esto no es para nada extraño, teniendo en cuenta que para el 2050 es posible que casi un tercio de la población adulta del planeta tenga este padecimiento.

Comencemos entonces por determinar qué es una enfermedad crónica. Segun la archi renombrada Wikipedia, «se llama enfermedad crónica a las afecciones de larga duración y por lo general, de progresión lenta… por término medio, toda enfermedad que tenga una duración mayor a seis meses puede consierarse como crónica».  Si esto es realmente así, entonces la tenemos fácil respecto a la segunda pregunta del encabezado: Sí, la diabetes es una enfermedad crónica.

Pero esto no contesta ni de lejos la primera de las preguntas, la que más cuenta, sobre la que más se especula…, o sea, la existencia o no de una cura para la diabetes. En el mismo artículo citado arriba, luego de establece que «cuando a una enfermedad se le pone el adjetivo crónica, se suele tratar de una enfermedad no curable, salvo raras excepciones«. Esto ya nos da una pista, pero aún no es suficiente: el hecho de que la diabetes sea considerada una enfermedad crónica, no obligatoriamente conlleva a la conclusión de que no tiene cura.

Teorías de la Conspiración Sobre si se Puede Curar la Diabetes

Pues bien, hasta ahora no tenemos claro si se puede curar la diabetes o no. Y como en todo campo el conocimiento o del quehacer humano, cuando las cosas no están claras, surgen no sólo las hipótesis y tesis científicas, sino también las teorías conspirativas o teorías de la conspiración.

Según Andrea Bravo en Jot Down, estas teorías «son explicaciones -muy al estilo de las leyendas urbanas, aunque existen algunas muy sofisticadas- de acontecimientos pasados, presentes o futuros que surgen del escepticismo hacia las estructuras de poder y sus medios de comunicación…«. Uno de los problemas de dichas teorías es que pecan de lo mismo que con frecuencia critican: una fe ciega en la información que divulgan como alternativa a la versión oficial o institucional.

En torno a la diabetes, no podían faltar las teorías conspirativas, la primera de las cuales -y la más fuerte- insiste en que ya existe la cura para la diabetes, pero a la industria farmacéutica no le conviene divulgarla, y mucho menos producirla en serie, debido a las enormes pérdidas que tendrían al no poder vender más los tratamientos para la diabetes que existen hoy. Otras llegan incluso a decir que la cura existe, pero la están guardando para cuando haya más diabéticos y así poder compensar las pérdidas que tendrían ahora.

Esas «teorías» ignora el muy lógico hecho de que la empresa que descubra cómo se puede curar la diabetes, podría ayudar a tantas personas en el mundo y se haría tan popular, que entre los ingresos y la fama (vital para vender otros productos) quedaría más que compensada.

Tengamos en cuenta que estas afirmciones le vienen de perilla a sanadores, brujos y gurús de Internet, que luego de ofrecerte la conspiración con bombo y platillos, te quieren vender la pócima milagrosa, la fórmula que ellos mismos descubrieron o se enteraron porque un «desertor» de la farmacéutica se lo dijo, solo que esta viene acompañada de luces y fuegos artificiales, además de unos cuantos dolaritos que esperan poder sacarte. Indudablemente, se aprovechan de la desesperación de algunos pacientes y la impotencia de sus familias para engrosar sus billeteras.

Entonces, hasta aquí la respuesta es NO. Las farmacéuticas no tienen la cura para la diabetes.

¿Se Puede Curar la Diabetes con Métodos Naturales?

Todo lo natural de una forma u otra es bueno, es beneficioso para el organismo: para prevenir enfermedades y para aliviar sus síntomas. Somos lo que comemos. Y también somos lo que respiramos, la grasa y las calorías que quemanmos con el ejercicio, la calidad del aire que respiramos y la paz mental que somos capaces de encontrar en medio de la estresante cotidianidad en la que casi todos vivimos.

Ese es un HECHO. Sin embargo, de ahí a afirmar que son los alimentos que consumimos los que producen la diabetes, y que con sólo eliminarlos de nuestra dieta, hacer ejercicios y tomar el sol nuestro páncreas va a volver a funcionar de forma normal, pues es una ilusión que nos estamos (o nos están creando algunos) que no tiene ningún basamento científico, ni está demostrada en manera alguna.

Claro que un estilo de vida saludable, en armonía con la naturaleza y nuestro mundo interior es beneficioso y ayuda con múltiples padecimientos, pero no es la cura definitiva para un padecimiento tan complejo como la diabetes, sea Tipo 1 o Tipo 2.

La Ciencia Sobre la Posibilidad de Curar la Diabetes

Haste el día de hoy, año 2018, la ciencia no tiene una cura para el padecimiento que nos ocupa. Sin embargo, la mayoría de los expertos coinciden en que sí se puede curar la diabetes. Hoy no sabemos cómo. Y ni siquiera sabemos cuándo será posible, pero las evidencias de estudiso científicos muy avanzados demuestran que el slogan que ayudó a Barack Obama a ganar aquellas famosas elecciones del 2008 en Estados Unidos se aplican en este caso: «Sí se Puede».

Podríamos llenar la memoria de tu teléfono o computadora tratando de enunciar todas las investigaciones que desde hace años se vienen haciendo con el afán de encontrar una cura para la diabetes, pero baste decirte que la mayoría de ellas han fracasado. Algunas han logrado modestos avances, resultados matizados por miles de variables externas incontrolables, pero hasta ahí. Sin embargo, unas pocas nos están dando esperanza.

Recientemente, la Universidad de Cornell en Nueva York sintetizó una píldora probiótica que reduce los niveles de glucosa en la sangre utilizando una bacteria común que se encuentra en el intestino humano. Al aplicarse en ratas diabéticas, estos roedores redujeron sus niveles de glucosa en sangre hasta en un 30%. Ahora tienen que probar dosis más altas del probiótico para ver si pueden revertir totalmente la diabetes y, por supuesto, tendrán que crear una píldora para el uso humano.

En la Universidad Autónoma de Barcelona consiguieron curar animales grandes de su diabetes mediante una sesión de terapia génica, consistente en la inserción de elementos funcionales en el genoma de un individuo. Se monitoreó a los animales durante cuatro años y no pudieron apreciar síntomas recurrentes de diabetes. Claro, de aquí a establecer que esos síntomas no aparecerán más adelante, o que el mismo método es aplicable a los humanos (con un genoma más complejo y caprichoso que el de perros y gatos), pues falta un gran trecho.

El caso es que los científicos que más han avanzado en el tema insisten en que en algún momento quizás no tan lejano, podamos decir con orgullo que se puede curar la diabetes. Por ahora, hay que seguri las prescripciones médicas con mucha atención y hacer el mayor esfuerzo por desarrollar el estilo de vida más sano posible. Es lo único que tenemos totalmente claro.